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miércoles, 8 de junio de 2016

Una visión crítica del Programa de Podemos


De la misma forma y manera que uno lee el catálogo de Ikea, me he leído el programa de Podemos sentado en el trono de la República Independiente de mi váter, que es donde mejor pienso.
Me ha decepcionado. He de reconocer que esperaba otra cosa ¿Será que me había hecho demasiadas ilusiones?
A pesar de que el mantelito de la foto de portada me parece mono, aunque sin más, por mucho que he profundizado en el programa, no he sido capaz de encontrar el precio por ningún lado. Y así no. Si uno pone un mantelito en el programa, debe poner clarito su precio. En fin, que hemos empezado mal.







La siguiente foto que me ha llamado la atención ha sido la de una bata de cuadros escoceses muy de estilo vintage. La idea no está mal encaminada, pero hay que decir que, aunque la intención pudiera parecer coherente, la bata en sí, bonita, bonita, no es. Con las preciosidades de cuadros escoceses que hay por ahí, con encantadores tonos calderas, verdes o dorados. Y lo peor de todo, sin lugar a dudas, es que el chico va sin pijama ¡¡¡Qué horror!!!
Ni me he ocupado en investigar el precio...


Y qué decir de esta especie de dormitorio - oficina abuhardillado. No puedo ni hacerme a la idea de qué clase de textil sirve de cobertor al colchón. Pero hasta en esto, como ya ni se preocupan en disimular, se les empieza a ver el plumero...Daros cuenta que la colcha es de color rojo chillón, al más puro estilo bolivariano marxista leninista comunista.
Y siguiendo con los dormitorios, no me han gustado nada, pero nada, nada y cuando digo nada es que no me han gustado nada, las sábanas que le han puesto a esta cama. No sé si es por esos tonos deslavados, o si es por ese diseño trasnochado, o por esas almohadas desordenadas...pero nunca me las compraría.
Nuevamnete, en estas dos fotos, de una mantelería y un delantal, podemos observar su tendencia, casi emfermiza, hacia el color rojo y cuanto más estridente mejor. Supongo que la UDEF investigará si pudiera tratarse de importaciones irregulares desde Venezuela, porque parece evidente la conexión.

Y para colmar el vaso del mal gusto, fijemos nuestra atención en el paño de cocina que cuelga de la puerta del horno ¡¡¡Por Dios!!! Con la de maravillosos soportes que se pueden comprar hoy en día para conseguir un toque elegante en la decoración de nuestras cocinas.
Y no quiero hablar del paño en sí. Solo hacer notar cómo resaltan las rayas rojas en su diseño. bastante pasado de moda, por cierto.
No te lo perdonaré jamás, Podemos. Jamás...

domingo, 15 de mayo de 2016

Total, para lo que es, que sea barato

Esta es una frase que los comerciantes hemos oído centenares de veces y siempre vinculada a la elección, entre varias alternativas, del artículo más barato; o bien como frase hecha, utilizada para expresar su desagrado por el precio del artículo que le ofreces, demasiado elevado para el uso que se le va a dar que, curiosamente, es el mismo para el que está hecho.
Y yo me pregunto por qué extraño sortilegio las propias utilidades inherentes a las características de cada mercadería, sin dejar de tener el valor de uso para el que fueron creadas, les proporcionan, al mismo tiempo, un valor monetario menor. Vaya lío.
"Muy buenas, quiero unos paños de cocina baratos, que total son para la cocina"
Y digo yo: pues claro, para qué vas a querer un paño de cocina; que podría ser que lo quisiera para otra cosa, y entonces la frase tendría más sentido. Si hasta el propio nombre lo indica...¿qué parte de paño de cocina no se entiende?
¿Acaso no es un sin sentido argumentar que se quiere un paño de cocina barato porque se va a usar para el único fin para el que fue creado?
Es como si alguien pidiera un paraguas barato porque solo lo va a usar cuando llueva. A nadie se le ocurriría argumentar semejante tontería...¿o si?
Pues sí, puedo asegurar y aseguro que a mucha gente.
En fin, que no somos nada.